domingo, 4 de diciembre de 2016

DOMINGOS. DIAS DE...

Es domingo y me he despertado temprano. Dicen que los domingos son los días en los que uno más profundamente piensa. Donde hay más pizzas recalentadas y cosas de las que arrepentirse.
Dicen que son días de no quitarse el pijama y/o de ir a tomar helado o tortitas por la tarde. De parejas compartiendo espacio y no por ello ganas. De hablar y que no signifique nada...de algún que otro paracetamol...de escuchar canciones en bucle. Esas canciones que no puedes dejar de escuchar y que sin embargo siempre te dejan hundido en la mierda....y las vuelves a poner una vez más.
Días de levantarte en camas equivocadas. O de algunas, que mal que te pese, no volverás a rozar. De duchas (o baños) relajantes, que en ocasiones no relajan nada. Dias de ganas de escribirla aunque sepas que no va a contestar.  De ir al pueblo y de comidas familiares. De besarla intensamente contra la pared del pasillo. De gafas de sol. De verte en línea  (otra vez) y que me/te siga ignorando. De hoy te quiero y mañana te digo que no. De los cotilleos de "...que fuerte, que fuerte, que fuerte...!! No sabes lo que pasó ayer". Días de "no me pasa nada" y que sin embargo gritan silenciosamente "me pasa de todo". De ti, que no hablas pero miras profundamente. De mi.
Y entre todas esas cosas yo solo tengo ganas de verte. De besarte..
Feliz domingo


lunes, 6 de junio de 2016

HERMANISIMOS

"Me pasé la infancia durmiendo en litera, compartiendo todo con mi hermano. Lo bueno y lo malo".
Esta frase dicha por casualidad en una cena con amigos, risas, vino y buena comida se ha quedado rebotando en mi cabeza desde el sábado.

Tener hermanos es como tener manos o pelo. Estás tan acostumbrado, te son tan familiares, estás tan harto de verlos que no les prestas la atención que debieras. No los piensas...no los ves...pero sí los sientes. Pueden pasar días sin que les hagas ni puñetero caso. Al igual que tus manos funcionan solas sin que tú les prestes atención y tu pelo va a su aire, crece o se cae cuando quiere... Así son los hermanos. Sólo los percibes, eres consciente de ellos, cuando te duelen, cuando los necesitas o se descontrolan... para bien o para mal.

Hasta ahora ninguno de mis posts trataba sobre mis hermanos. Pues bien, ya era hora.
En mi caso...siempre los he tenido. A pesar de todos estos años, sé que soy un hermano atroz: tocacojones como nadie, protestón, me enfado en cero coma tres segundos y además, y esto les fastidia muchísimo, cuando hay que ser bueno soy muy bueno pero cuando hay que ser malo soy el mejor.

En ultimos años nuestra relación ha cambiado, no digo que a mejor ni a peor, simplemente ha cambiado porque nosotros y nuestras vidas lo han hecho. Hoy pensaba que la mejor edad para tener hermanos es ahora.
Y digo esto porque cuando eres pequeño, joven, cada uno es de una forma. Según veo yo mi mundo, uno sería un triángulo, otro un cuadrado, otro un círculo... cada uno tiene su forma particular y sus aristas, y sin embargo no somos conscientes de ello. Uno no sabe lo que es, no sabe manejarse a sí mismo y por supuesto es incapaz de percibir, de ver lo que sus hermanos son. Vemos diferencias, uno se siente triángulo y ve a su hermano como un cuadrado espantoso. No le parece un cuadrado perfecto, ni bonito ni nada por el estilo, solo ve que NO es como él, que obviamente es como habría que ser.

Con la edad y el paso del tiempo, las aristas de cada uno se van puliendo, se van encontrando huecos en los hermanos y en uno mismo para poder ir encajando, para complementarse, construyendo y dando lugar a un "algo" que podrá estirarse, retorcerse, separarse pero raramente llegará a romperse.

No, no idealizo a mis hermanos. Dios me libre de idealizar a nadie (otra cosa no, pero exigente con las personas soy como nadie). Me sacan de quicio infinitas veces a lo largo del año, tienen defectos que me cuesta tolerar y otros que me cabrea que no combatan, porque sé que podrían mejorar. Somos incompatibles en muchísimas cosas pero hemos aprendido a encajarnos (no a martillazos ni a presión). Nos encajamos adaptándonos unos a otros cuando sabemos que nos necesitan, nunca de la misma manera con todos porque como ya he dicho nos sabemos diferentes como personas y también en la manera de enfrentarnos a la vida.

En ocasiones he pensado cómo sería la ausencia de un hermano. Uno está preparado, o cree estarlo, para la muerte de los padres, es ley de vida, son mayores que uno y morirán antes. Uno jamás está preparado para la muerte de un hijo, es antinatural. Pero... la muerte de un hermano debe ser como asomarse a la propia muerte.  Ufff, terrible. No quiero pensarlo ahora, hoy NO.

Somos cuatro hermanos y, cada uno con sus aristas, siempre estamos y estaremos unidos.
Besazo a mis hermanos!!!!!!

miércoles, 1 de junio de 2016

TANTO PREGUNTAR...TANTO PREGUNTAR...


Para todos aquellos que me sigan habitualmente he de decir que hace unos dias tuve un pequeño percance en el gimnasio (una rotura muscular del tibial posterior, nada grave. A lo que además he de añadir un accidente laboral donde me golpee en el brazo con el consiguiente hematoma ). Pero vamos, que no pasa nada. Y no porque me haya pasado mucho, que la verdad es que es la primera vez. Llámame machote, pero... impresionarme, lo que se dice impresionarme, me impresionaría un mordisco de cocodrilo o tiburón blanco o yo que sé, un tiranosaurio rex (aunque esto reconozco que es poco probable), o una fractura abierta de tibia y peroné, no se...pero quien más quien menos ha sufrido una rotura muscular a lo largo de su vida ¿no?
Pues resulta que no.

Resulta que tenia un vendaje más o menos aparatoso en la pierna, y además tenia que ir apoyado en muletas porque no podia apoyar el pie. Vamos, que si en vez de venir a trabajar con ropa informal (lo que en mi caso, en invierno se parece a lo que te pones cuando tienes toda la ropa buena en la lavadora y en verano a lo que se pone alguien para tomar un aperitivo en un chiringuito de la playa; si, lo sé... soy todo un gentleman) me vengo con una camiseta interior sucia y manchada de sangre, y unos vaqueros rotos, parece que viniese de darme de hostias con Bruce Willis.

Esto tiene una cosa buena, y es que las mujeres me miran y se interesan con esos ojos que ponen las mujeres, mezcla de horror y de "puro hombretón, te dejaba que me arrancaras toda la ropa y me fornicaras salvajemente en los baños" (supongo que todos habréis visto esa mirada. Ah, ¿no? Vaya..., pues lo siento por vosotros jaajjaja). La parte mala es que cada uno que pasa (en el trabajo, en el gimnasio, los vecinos...) me pregunta por cómo me lo he hecho. Y yo hago lo que puedo por mantener el entusiasmo, pero a partir de la décima vez...pues me canso de escucharme contando lo sucedido (así que lo siento, no lo pienso volver a repetir aquí). Eso sí, como yo soy como soy, se me han ocurrido unas cuantas respuestas mordaces para los próximos que pregunten (algunas ya las he utilizado con algún pesado que preguntaba demasiado jaajja)

1. "Nada tio, lo normal...una pelea en un bar. Es que el cabrón tenía un bate de beisbol. Ahora, te digo una cosa... lo tenías que ver a él como le dejé!!!!"

2. "Pues ni idea, me desperté el domingo así en urgencias. Ya sabes como son las comidas familiares…’

3. ‘Venía hacia aquí y vi un incendio en un edificio. Pude sacar al bebé y los 7 gatitos, pero no pude salvar el piano de cola.... Ha sido horrible..." (entre lágrimas)

4. Mirándome las vendas horrorizado, después dirigir la mirada al infinito y decir sobreactuando mucho "Dios mío, ha sucedido de nuevo... Otra vez…NOOOOO!!"

5. "La fotocopiadora tío, que no sé qué le pasa. Ni se te ocurra acercarte hasta que venga el servicio técnico, eh!!!".

6. "Anoche, al salir del gimnasio vi a unos tíos que estaban abusando de una chica y no pude evitar intervenir. Al final bien, pero no veas como se defendía la tía…"(versión chunga de un chiste de Gila)

7. "Compré una mascota hace semanas a un chino, que me dijo que era un perro pequeñito típico de allí, pero se está haciendo grande y yo no sé lo que es, pero me está dando unos mordiscos que no me atrevo ya a acercarme a él…"

8. "¡Ni se te ocurra entrar en el servicio, por el amor de dios! Ya hemos llamado a control de plagas, en un par de días las matan a todas antes de que se extiendan más…"

9. "Joder tía,  ¿Ya no te acuerdas? Eso no decías anoche. Pues sí que tienes tú una resaca mala…"

10. "Si te cuento...Una chica que conocí el sábado, que parecía modosita. Y esto es lo de menos, lo que no se ve es casi peor tio…"

11. "Vamos a ver, el perro es mío y me lo follo cuando quiero".

Bueno, cada uno que elija la que más le guste
Abrazos para ellos y besos para ellas. Y ya sabes...si os ha gustado recomendarme a vuestros amigos, pero sobretodo a vuestras amigas jajjaja

domingo, 3 de abril de 2016

LOS CAMBIOS NO LLEGAN SOLOS



Estás preparado, todo listo y colocado en la línea de salida...y te preguntas "Seré capaz de lograrlo?"
Se hace el silencio, no hay respuesta a dicha pregunta porque todo depende de ti.
Tienes que intentarlo para comprobar de qué eres capaz, y si no lo consigues al menos te quedará la satisfacción de haber dado todo para lograrlo. Es más, siempre podrás aprender de los fallos para no volver a cometer los mismos errores.
No hay mejor momento que el AQUÍ y el AHORA para dar el banderazo de salida hacia aquello que te propones conseguir.
GOOOOOO!!!!!!

(R.A.D.)

domingo, 20 de marzo de 2016

MIS RAICES, MIS PIES. TUS PIES

Todo bajo mis pies. Todo gira bajo mis pies.

Mis pies, mi patria. Recorren mi camino, el camino que elijo tomar. Mis pies patean lo que no quiero ser y también corren la suerte que me toca vivir. Mis pies andan por la cuerda floja a veces y pisan fuerte otras más.  Mis pies tropiezan con frecuencia con la misma piedra pero otras, saben saltarla. Mis pies me llevan a sitios a los que no sabía que no quería ir; me dejo llevar por ellos y una vez allí me pregunto qué se me ha perdido en este lugar. Otras veces, sin embargo, les digo dónde sí llevarme.
Mis pies son mis alas y son mis raíces, son los que paran cuando quiero quedarme y son los que huyen cuando quiero desaparecer. Mis pies son mi casa, son mi refugio.

Me siento libre si sé que todo lo que tengo son mis pies para seguir y mis pies para detenerme. Me siento libre cuando sé que puedo llegar a la meta pero también no llegar. Me siento libre cuando sé que soy prescindible, que lo único que tengo son pies para danzar, para escapar, para quedarme… y pies para no hacerlo. Me siento libre cuando tengo la certeza de que al mundo no le importa dónde quieran ir mis pies. Me siento libre cuando sé que pies tenemos todos, aunque no todos los usen para ser libres. Aunque muchos usen sus pies -lo único que tienen- para enrocarse en amarres sólo porque temen a las tormentas. Para patear a otros, pisar cuellos y escalar sobre espaldas. Para cerrarle el paso a otros pies en fronteras, para hacer de banderas sus zapatos. Para defender lo que nunca fue suyo, porque suyo sólo son sus pies.

Mis pies a veces se cansan y duelen, y me pregunto si merece la pena seguir. Mis pies a veces se quejan y me reclaman un alto en el camino. A veces me dejo convencer y los escondo bajo mantas, en un recodo del camino. Otras insisto en anudarme fuertemente los cordones y continuar entre la maleza, sin nada que me detenga.
Mis pies me trasladan a otros mundos hoy pero mañana no estarán en ninguno. Mis pies dejarán de existir de la misma forma que ahora existen, y el mundo seguirá girando para otros pies, en otros mundos, en otras tierras. Y será igual de importante. Y lo será todo y no será nada.

Mientras mis pies sean mis pies, quiero que sean libres para ir y venir, para esperarte o salir corriendo al verte, para bailar de noche y saltar sobre charcos en invierno, para trastabillarme y hacerme caer cuando lo merezca, para guardar el equilibrio cuando todo se mueva demasiado rápido, para volar cuando te ame, para escarbar cuando me dejes. Para meterme en líos de los que aprenderé, para sacarme con vida cuando me rompan el corazón o para llevarme hasta otro al que amar, o hasta nadie si ya me cansé. Para subir montañas si al otro lado hay vida y para bajar al hoyo cuando llegue mi momento y toque decir adiós.

Mis pies lo son todo y no son nada, como los tuyos.
Somos libres si somos conscientes de que podemos cortar sus raíces cuantas veces queramos para abandonar y volver a sembrarlos en otro lugar, o no hacerlo.
Mis pies, todo gira bajo ellos.




domingo, 6 de marzo de 2016

MEDIO FLECHAZO

Situación: dos amig@s (chico y chica) y yo en un pub. Sólo bebía coca-colas porque tenía que conducir. Y entra por la puerta ELLA

ELLA: una chica alta, castaña, cuerpo atletico pero sin estar muy delgada. No piercings ni tatuajes en zonas visibles (seria algo a su favor si tuviese alguno oculto). Camisa blanca ajustada en el pecho y pantalón vaquero gris desgastado con botines y taconazos. Pelo corto y con un peinado desigual. Con una expresión de algo despistadilla mientras se atusa el cabello, me encanta. Entra acompañada por otra chica a quien ni veo del flash que me produce la primera. No me llamaba la atención nadie así desde hacia tiempo.

YO: un chico alto, pelo rapado, ni cachas ni muy delgado, ideal, no pendientes, no piercings ni tatuajes en zonas visibles, camiseta negra, vaqueros desgastados y zapatillas. Una pajita en cada agujero de la nariz y en cada oreja (cada una de un color, si es que esto es de relevancia alguna) y además, haciendo el baile de Carlton.

Me mira fijamente y yo la miro fijamente, pero para cuando me he quitado las pajitas de todos los agujeros de mi cara, ya era tarde. El flechazo sólo ha sido por mi parte. Además luego, se ha dado el lote con un moreno que llevaba mas escote que ella (y sin ninguna pajita en ningún sitio).

Posdata: El amor es una mierda jaajjajaja


miércoles, 2 de marzo de 2016

QUÉDATE CON ESTA VERSION

Quédate con esta versión mía

Miento más que hablo.
A veces te digo que te quiero
sin quererte, ni un poco.

A veces te quiero tanto...
que sólo articulo un “idiota”.
Las verdades se aturullan en mi garganta
o bien, fluyen mentirosas.

Miento más que hablo,
y tengo miedo de que te des cuenta.
Que percibas cómo retuerzo frases,
cómo tergiverso lo que ni sé si siento,
que mis besos sepan a aléjate,
que mis empujones suenen a quédate.

Me asustas tú y me temo yo.
Me asusta que vislumbres el caos
que me rompe en pedazos,
día sí, día no.

Miento más que hablo,
respiro más que vivo.
El mundo me produce más apatía
que pasiones descontroladas.
Y temo que lo sepas.
Que me sepas.

Temo que ya no haya secretos
que me protejan de la claridad
de tus ojos inquisidores,
de tu mirada que todo lo sabe,
de tus manos en mi pecho
sintiendo cuánto me asusta esto.

Nunca te quites la venda
y quiéreme…
ni siquiera me quieras mucho,
quiéreme sólo bien.

Quiere a quien crees que soy
no busques mucho más,
basta con eso,
quédate con esta versión.

Sólo quiéreme bien,
quiere a esta versión
que, bueno...miente más que habla.